
Estimada amiga Becky Sharp:
Al leer su último post veo que tomó en consideración mis humildes recomendaciones. Quiero contarle que sigo encamada, por suerte muy bien acompañada por Daniel Alarcón, Felipe Camiroaga y Mac.
Este par de días en cama me han hecho descubrir grandes cosas:
1.-La televisión chilena es pésima y el único matinal que salva es El Buenos Días a Todos, que tampoco es muy bueno, pero por último tiene a Camiroaga.
2.- No tolero los programas de farándula. Ni los Nachos, las Patas y los peluqueros rascas.
3.- Si tengo que elegir entre ver tele o leer, me quedo con leer.
Debo contarle que, por suerte, antes de enfermarme me llegó un ejemplar del último libro de Daniel Alarcón -El Rey siempre está por encima del pueblo- que me ha entretenido bastante en estos puercos días de gripe. Y por suerte también no me he sentido tan decaída y he podido seguir trabajando en ese proyecto que alguna vez le comenté. Como hormiguita, usted sabe, calladita y ordenada.
Y también debo confesarle que he estado viendo ¿Dónde está Elisa? y hasta he soltado mis lagrimones. No sé, hay algo que me hace sentir empatía con Sigrid Alegría. Debe ser nuestro común rol de madre. O quizás la gripe, que me tiene medio atontada.
En fin, como sea he tratado de descansar y recuperarme, porque se me acercan muchos compromisos impostergables -reuniones, mitines políticos, cumpleaños, despedidas de soltera, campeonatos deportivos, una boda (me encanta esa palabra, es tan chula) y mi cumpleaños. Todos compromisos que requieren mi asistencia y mejor presencia, y que empiezan este fin de semana y no paran hasta fin de mes.
Si tiene tiempo y no teme enfermarse, puede visitar la exposición de Valenzuela Puelma en el Cultural de Las Condes, que está bastante buena, y donde de seguro no va a haber público extranjero. Por cautela puede hacerlo con mascarilla (esa misma que usó cuando se hizo el tratamiento de keratina con formol y que casi la mató de intoxicación, alergia y cáncer al cuero cabelludo) o enfundarse en un gran pañuelo ecuatoriano o paquistaní, para evitar todo tipo de contacto.
Le mando un beso grande,
y nos vemos cuando pase esta pandemia porcinesca.
