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01 julio 2012

décimo segundo día de invierno


"Celos" de Pedro Lira

Sigo resfriada, pero en pie. Eso de guardar cama no es lo mío. Así que con mocos colgando y nariz despellejada sigo funcionando por la vida. El viernes hasta organicé una comida. Y no cualquier comida, sino una comida india hasta con especies del más allá. Y creo que me quedó muy buena (aunque debo confesar que la encargué). Pero igual resultó muy buena, porque todos nos reímos mucho y lo pasamos de lo más bien.

Y ayer, con mocos colgando, partí a comprar parkas a las Beckitas y por pasar a tomarme una bebida -que la necesitaba tanto- pasé un mal rato gigante en el Ruby Tuesday del mall. 

Y hoy, con la nariz rojísima partí a ver la exposición de Pedro Lira, al Cultural de Las Condes, donde tomé esta foto del casi único cuadro que me gustó. Los otros dos cuadros que me gustaron fueron también de mujeres -uno de ellos el famoso cuadro de la mujer con la carta escondida-, y del resto no tengo mucho de que opinar. Y quizás quienes vayan a ver la exposición terminen creyendo que Pedro Lira no fue un gran pintor, pero lo cierto es que la muestra no es la buena, porque sólo juntó cuadros del Museo de Bellas Artes y de algunos bancos, pero olvidó a los coleccionistas que, querámoslo o no, son los propietarios de los mejores cuadros de Lira y su generación. Lo bueno es que la sala estaba llena de gente, lo que demuestra cierto interés, aunque hay quienes prefieran -como escuché por ahí- una sala vacía con una muestra buena que una sala repleta con una exposición que deja que desear.

Más en la nochecita fui a ver Sombras Tenebrosas en una sala muy fría del sector alto de la capital. Y ahora vuelvo a mi cama, con la nariz muy roja y fría, y los mocos asomando por la nariz. Me tomo el último tylenol del frasco y me voy a dormir.

Hasta mañana, si es que despierto.



01 julio 2010

Crítica de Diego Lira

Diego Lira pide tribuna para comentar la muestra de Rodrigo C. Y como hoy ando generosa, le presto mi blog.
Aquí va:



Pinturas sintéticas


En la sala de exhibición de Biblioteca Viva ubicada en el Mall Plaza Sur  comuna de San Bernardo, se exponen las pinturas de Rodrigo Costas.  Artista plástico autodidacta y escritor.  Su primera exposición reúne un conjunto de siete obras que abarcan su obra plástica mayor – esmalte sintético sobre los lienzos – y donde excluyó sus trabajos sobre papel.  Su propuesta es bastante directa y sincera, no deja lugar especulaciones en lo formal. Es un heredero de la cultura pop norteamericana, basado  en el cómic y su máximo héroe artístico,  Roy Lichtenstein.   Más su originalidad y valor transita de manera paralela a lo visualmente evidente.  Los títulos juegan un rol fundamental – opción claramente intencional del autor - al punto de que la lectura de sus obras se alteran transformándose en valores de nuestra cultura nacional,  con códigos  personales camuflados,  todos travestidos de pop.   “Yo soy aquel” y  “Marcela Rodríguez Valdivieso”, son los ejemplos más claros de aquello;  un torero que con su capa sortea la embestida del toro, que termina siendo una cita a la memoria casi infantil, al recuerdo de interpretaciones interminables e histriónicas en blanco y negro donde un mítico Raphael conquistaba a la audiencia.  Y un emblema revolucionario y político en Chile como la mujer metralleta, se transforma en otro ícono popular, en un objeto de consumo masivo, deseable y sexy.  

Diego Lira

29 junio 2010

Ando antojada con ir al Majestic, mi restaurant favorito. Fui hace poco -hace como un par de semanas- con mis amigas de colegio, pero estaban tan preocupadas de intercambiar láminas para el álbum mundialero de sus hijos  que se olvidaron de conversar, y debí comerme el murgh tikka masala y el nan con sésamo mirando autoadhesivos de futbolistas en el más absurdo silencio. Por eso necesito volver a repetirme ese pollo delicioso, esta vez con un mejor partner indio, y poder compartir especias y arroces varios, además de un buen vinito, y una mejor conversación de por medio.


Mi otro antojo -ahora de día- es  ir a almorzar al Huerto con mi amigo Rodrigo C. y pedirme esa ensalada con arroz integral y tomates deshidratados que tanto me gusta. Ya hemos ido otras veces y la verdad es que es un placer para el paladar y para mi corazón. Porque debo decirlo, aunque  quizás se me enoje por nombrarlo en este blog, y es que él es una de la personas que más quiero en la vida (no quiero cartas al director ni escenas de celos, please) y tenerlo de amigo es uno de mis grandes orgullos.
Rodrigo es profesor de lenguaje y escritor. 
Lo conocí hace años en un taller literario, donde solía escandalizar a la concurrencia con sus cuentos calentones pop, y a las pocas semanas de clases ya éramos amigos inseparables (ayudaron harto, eso sí, los pisco sour a luca que tomábamos en el bar del hotel Foresta a la salida del taller). Rodrigo tiene un don especial en narrar lo inarrable, en llevar al lector a situaciones difíciles y en hacernos cómplices de lo triste y patético que es el desamor. 


Su novela -que espero pronto ver en alguna editorial- es espectacular, porque con su lenguaje pop y sus citas al cancionero AM nos lleva a la triste y patética vida de un adulto enamorado de un joven menor y de cuánto sufrimiento se puede esconder tras un sentimiento que, visto desde afuera, puede asociarse con la perversión. Es una novela increíble, lúcida, densa, pero a la vez irónica y liviana, lo que la hace una lectura excepcional, que definitivamente debiera conocerse.


Como también debiera conocerse su obra pictórica, que tiene mucho que ver con su producción literaria, y que sin duda sería la portada ideal para su última novela. Porque Rodrigo también pinta. Y no sé cuándo ni cómo juntó una cantidad de obras que ahora se exponen en la Biblioteca Viva del mall Plaza Sur (para los perdidos, en San Bernardo) y que son un deleite para los sentidos. Su paleta de colores es fuerte, porque Rodrigo es de emociones extremas, harto rojo, negro y amarillo, y sus imágenes nos remiten de inmediato a lo pop, a los cómics que tanto lee, a la iconografía op, pop, top, chop que tanto le gusta, pero también a su lado cebolla y sensible -ese de la canción de Yuri y de Raphael- que utiliza para hablar de sentimientos, con ironía, con desapego, pero que en el fondo son la esencia de su literatura y su pintura. 

Porque su obra es sensible: nos transmite dolor, violencia, miedo, incluso rabia, pero estos sentimientos aparecen adornados de una aparente superficialidad (como ese cuadro que muestra a la mujer metralleta en posición sexy), como para alivianar el discurso, como para no ser tan densos ni graves, y que nos permiten ver la obra con distancia -si queremos- o con profunda sinceridad, si somos lo suficientemente valientes como para entrar en territorio peligroso. 

Un poco lejos, pero vale la pena ir a ver esta exposición, y de paso conocer esta preciosa biblioteca y su enorme aporte a la cultura y la educación. Felicitaciones, Rodri, excelente trabajo.




07 junio 2010

decepcionada con la cultura Parte I

Debo confesar que desde hace un buen tiempo todo lo que tiene que ver con cultura me tiene muy decepcionada. Los sábados leo la sección de cultura de La Tercera y por lo general no me interesan más de dos artículos y los domingos al tomar el Artes y Letras me aburro desde el comienzo al fin, en especial con todos esos temas dedicados al patrimonio y al abobe y al rescate de la teja chilena, que me imagino deben encantarles a un par de latifundistas pechoños y a los amantes de "lo nuestro", la cueca, el poncho y la empanada. Pero a nadie más.

Debo confesar que me aburro y que ni siquiera puedo entrar en cada tema, porque por lo general están escritos de manera tan básica, casi colegial, que no son, en sí mismos, ningún aporte cultural. Yo escribo de cultura, y creo que no lo hago mal, y en cada tema que escribo no sólo aporto conocimiento, sino que además trato de mostrar un estilo, una gracia, algo más que un alto de párrafos ordenados y redactados con cuidado. Cómo puede ser que un suplemento de cultura tenga artículos de tipo ensayo colegial o entrevistas de primer año de periodismo. ¿Qué pasa con la ironía, la opinión, el bagaje, la entretención? Por supuesto que hay excepciones, y ambos diarios tienen plumas muy buenas -Pedro Pablo Guerrero, Roberto Careaga, Patricio Tapia, Andrés Gómez, por ejemplo-, pero creo que esos periodistas deberían ser la norma del diario y no bajar de ese nivel. 
Tomo el Sunday Book Review del New York Times y me encuentro con un excelente artículo de Jonathan Franzen sobre Christina Stead, una escritora de los años 40, a quien no conocía y está tan bien escrito que de inmediato me engancho con Franzen y con la Stead, así como hace años un artículo de Franzen me llevó a la escritora Paula Fox. Porque eso es lo que hace un buen artículo, una buena pluma, un buen periodista cultural. Y claro, también un editor. Porque la Stead no es actual, ni publicó un libro hace poco, ni nada que haga noticia, pero un buen periodista puede llevar un tema a la actualidad, puede revisitarlo años después y hacerlo llegar a un público que se mantenía al margen.
Tomo otro artículo, es del New Yorker de este fin de semana, sobre los 20 mejores escritores de menos de 40 años. Y claro ahí está nombrada Chimamanda Ngozi, de quien ya he hablado en este blog, pero que para los medios culturales chilenos no existe. Y está Daniel Alarcón, y la Nicole Krauss, y Jonathan Safran Foer. Y está un editor que pensó en marcar su propia pauta, que pensó en crear una especie de canon y que se la jugó por algo distinto, aunque ni tan original.

Pero en Chile nadie se atreve con las listas. Ni a criticar cuando algo no está bien. De seguro, cuando aparezca un comentario sobre la exposición "Para Subir al Cielo" que acaba de inaugurarse en Casas de lo Matta, se dirá que el era buena, que estaba bien montada o que quizás el arte colonial chileno no es mejor que esto. Pero quién se atreverá a decir lo que yo -y mis acompañantes- pensamos cuando visitamos la muestra.
Quién se atreverá a decir que las obras seleccionadas no eran las mejores, que la exposición no está bien curada, que no es clara ni educativa, que el montaje parece tienda Fiorucci con tanto ángel celeste, pero que no tiene nada que ver con el arte religioso colonial. ¿Dónde está el orden, la lógica, la explicación, que no sólo debe incluir la mirada estética sino también la visión religiosa? ¿Cómo puede ser que la que obra más importante -una imagen de San Francisco Javier agonizante del escultor jesuita germano Jacobo Kelner- estuviera puesta en una caja de vidrio a tal altura que hacía imposible apreciarla en su totalidad? ¿Alguien se atreverá a decirlo, sin el miedo a enemistarse con el alcalde, el museólogo o el curador? Por lo menos hoy, me atrevo yo.

25 febrero 2008

Por la boca (y la escritura) muere el pez

Un amigo que está haciendo un libro de arte me pide que revise el prólogo que escribió un conocido historiador de nuestro país, y como imagino que la tarea será fácil, accedo. Pero cuál no será mi sorpresa cuando descubro que ya en las primeras líneas del texto se asoman tremendos errores de ortografía y redacción. Acentos ausentes o mal puestos, las "c" cambiadas por "s", las frases mal hiladas y pésimamente redactadas, en fin, un prólogo tan mal hecho que sólo pude atinar a rehacer lo escrito para dejarlo medianamente decente.
Y no es que me sorprenda que alguien escriba mal (es un pecado bastante común por lo demás) sino el que el autor haya sido un conocido "hombre de cultura", un historiador del arte y profesor universitario, una persona que se llena la boca hablando de arte, cultura y patrimonio, y que definitivamente muestra la hilacha a la hora de escribir.
Porque cultura no es comprar obras de arte ni tener libros de pintores sobre la mesa de centro. Ni hablar de artistas y temas elevados. Cultura es pensar y apreciar, distinguir, gozar, y también es saber leer, escribir y hablar correctamente.
¿Cuántas personas en este país tienen sus casas llenas de obras de arte pero sus bibliotecas vacías de libros?, ¿cuántas personas se impresionan del bajo nivel cultural de nuestro país pero al hablar no salen del garabato y las palabras mal dichas?, ¿cuántas personas se llenan la boca hablando de exposiciones de arte o de libros y no saben redactar un email?
Por desgracia son muchas, ¿o mushas?

07 enero 2008

Fui la Ganadora del Concurso "Un Año en un Post"

Un día de diciembre me llegó un mail de Letralia en el que daban a conocer el concurso "Un año en un post". En las bases ahí aparecidas -que luego supe, estaban resumidas- no figuraba el requisito de la residencia en España, por lo que decidí participar.

Como tenía un blog recién estrenado, encontré que la idea de un concurso podía darle dinamismo a mi página, además de tentarme la idea de ganar un viaje a Nueva York.

Y resultó que escribí de un tirón mi resumen del año 2007 -un resumen personal, que es como a mí me gusta escribir- y lo publiqué para que lo votaran. Cada día sumé nuevos votos hasta llegar a 215, un número altísimo si se tiene en cuenta que mi blog es muy reciente y no soy de muchos amigos.

Ahora venía la segunda parte, y era la decisión del jurado, quien por mayoría eligió mi post como ganador. Pero claro, estaba el problema de la residencia, que no se ajustaba a las bases, y por lo tanto, luego de 24 horas la organización del concurso decidió invalidarme como ganadora.

A todos los que votaron por mí y me felicitaron, y también a todos los que criticaron mi triunfo por no cumplir con las bases, por escribir algo personal o simplemente porque querían que otro ganara, les quiero decir que aunque no gané el viaje a Nueva York, sí fui la ganadora del concurso "Un Año en un Post":
  • porque recibí 215 votos sin ser bloguera ni pertenecer a alguna comunidad de blogueros.
  • porque le gané a los casi 300 post que participaron.
  • porque mi humilde y reciente blog "La Feria de las Vanidades" pasó de tener 100 visitas a más de 3.000, haciéndose conocido en varios países del mundo.
  • y finalmente, porque el jurado de la Escuela de Escritores eligió por mayoría de votos mi post como ganador, por su estilo, uso del lenguaje, belleza, etc. y para alguien que escribe o intenta escribir, ése es el mejor premio que uno puede recibir.

Ver post ganador aquí

PD: Aquí copio el email que me llegó sobre el concurso. Asumo mi error por no haber leído las bases completas, pero niego rotundamente haber sido mal intencionada o haber faltado a la verdad.


Concurso 1 año en 1 post
31 de diciembre de 2007

Os proponemos que cada uno de vosotros publiquéis
en vuestros blogs un post de menos de 365
palabras sobre lo que os ha parecido más
destacable este año que acaba, dándole ese toque
literario que convierte los hechos reales en ficción.

El reto será conseguir atrapar a Atrápalo.com, a
los lectores y a la Escuela de Escritores.

¿Qué tengo que hacer? Publicar un post en tu blog
que resuma en 365 palabras los hechos de 2007 que consideres más importantes.

¿Cómo escribo? El jurado valorará el buen uso del
lenguaje, la originalidad, la capacidad de
síntesis y tu habilidad literaria para convertir
en ficción hechos reales sucedidos durante el año
que acaba, escribir una crónica del año, resaltar
noticias acontecidas, una experiencia personal o
cualquier escrito que resuma para ti 1 año en 1 post.

¿Sólo puedo concursar con 1 post? Sí, sólo será
válido un post por blog. Si tienes más de un blog
de diferentes temáticas, puedes participar con un post en cada blog.

¡Requisito! Incluir un botón al final del post
para que tus lectores y amigos puedan votar por tu post.

Es muy fácil, sólo tienes que copiar este código
y pegarlo al final del post con el que
participas. Tus lectores podrán votarte y tú sabrás cuántos votos tienes.



Promocion Navidad

Fin de año
Ver otros participantes



Así es como verás el botón en tu blog:

(Click aquí:
http://atrapalopuntoblog.com/wp-content/uploads/2007/11/boton_1ano_1post.gif).

¿Qué no puedo hacer? El sistema de votaciones
permitirá la participación de todos en la
preselección de los mejores posts, pero ¡ojo! se
penalizará el uso fraudulento de ésta y
Atrapalo.com se reserva el derecho a descalificar
a aquellos participantes en los que detecte alguna anomalía.

¿Cuál es el premio? ¡Hay dos!

Atrápalo entregará el Hallazgo de un viaje a
Nueva York de 7 días, 5 noches para dos personas.

La Escuela de Escritores regalará un curso
valorado en 240 € para el próximo trimestre, a elegir por el ganador.

¿Quién elige a los finalistas? Todos los
internautas podrán votar por sus posts preferidos
a través de un botón de votación incrustado al final del post.

¿Quién elige al ganador? El claustro de
profesores de la Escuela de Escritores
seleccionará entre los 20 finalistas al ganador del concurso: 1 año en 1 post.

¿Dónde aparecen los participantes? En este mismo
blog, en la categoría 1 año en 1 post se irán
publicando los posts participantes para que
lleguen nuevos lectores a tu blog y que conozcas a la competencia.

¡Hasta el 31 de diciembre!

Bases completas del concurso:
http://www.atrapalo.com/adimages/microsites/anopost/bases%20legales_1_a%F1o_1_post.pdf

Letralia, Tierra de Letras • http://www.letralia.com
Anuncios de concursos literarios y artísticos en general
Vea estos concursos también en
http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com

30 noviembre 2007

Apareció el cuento de mi amiga: No estaba en la basura

Hace unos días escribí en "La Feria de las Vanidades" lo ocurrido a una querida amiga mía (ver artículo) que hace unos meses participó en los Juegos Literarios Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago, y cuya obra se había perdido en la sede municipal.
Bueno, el viernes pasado mi amiga me llamó para contarme que el sub-director de cultura de la Municipalidad, el señor Luis Berríos, la había visitado en su casa para informarle que su cuento finalmente había sido encontrado en la sección poesía, y que pese a estar mal catalogado el jurado lo había leído, y por lo tanto había participado en el concurso literario en igualdad de condiciones que el resto de los concursantes.
Con esto quiero dejar claro:
  • que el cuento de mi amiga no estaba en la basura, sólo mal catalogado como poesía,

  • que el cuento fue leído y releído por el jurado, señor Jaime Quezada, según se indica en el reverso de una de las copias del cuento,

  • y que pese a que las explicaciones primeras de la Municipalidad no fueron satisfactorias, finalmente mi amiga quedó conforme con las excusas esgrimidas por los señores Berríos y Valenzuela.

Con esto doy por finalizado este tema y animo a mi amiga para que siga participando en otros concursos literarios y a los organizadores de éstos, a que se desempeñen de manera ordenada, transparente y correcta.

22 noviembre 2007

Juegos Literarios Gabriela Mistral 2007: Búsquelos en la Basura

Una buena amiga mía participó hace unos meses en los Juegos Literarios Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago, que cada año premia con 50 UTM (como un millón setecientos mil pesos) a quien gane en los géneros de ensayo, poesía, novela y cuento (en la categoría adulta) y cuento y poesía (en la categoría juvenil).

Había leído del concurso en el diario, y como el premio era bastante tentador, decidió participar con uno de sus cuentos. Sacó las 3 copias requeridas y las fue a dejar a la Dirección de Cultura de la Municipalidad el día 29 de mayo como a las 13 horas, donde sus obras fueron recepcionadas por María Paz.

En el lugar le entregaron una papeleta y le contaron que hasta el momento sólo habían llegado seis obras. Ella era la número siete, aunque todavía faltaba más de un mes para que cerrará el plazo de recepción.

Y no supo nada más del concurso hasta un día de octubre, cuando sin saber porqué, se le ocurrió llamar a la Dirección de Cultura a consultar por el premio. En el teléfono lo atendió el coordinador de cultura de la Municipalidad, el señor Juan Araya Ruiz, quien amablemente le informó que el concurso ya había sido fallado. El señor Araya le preguntó el nombre a mi amiga para ver si estaba dentro de los ganadores, pero el nombre de ella no aparecía ni siquiera entre los participantes. Entonces ella le leyó la papeleta donde se certificaba que su número era el siete, pero el señor Araya le informó que ese número aparecía adjudicado a otra persona. "Lamentablemente se nos perdió su cuento", le dijo, "es que como nos cambiamos de sede entre medio, su cuento se debe haber perdido en la mudanza". "El mío y el de cuántas personas más", le contestó ella, a lo que él no supo qué responder.

Al día siguiente mi amiga mandó una email al alcalde Raúl Alcaíno y a todos los concejales de Santiago donde les contaba lo ocurrido. Sólo recibió respuesta de dos: los concejales Ximena Lyon e Ismael Calderón, aunque en la tarde recibió el llamado del Director de Cultura, el señor José Joaquín Valenzuela, a quien al parecer lo único que le importaba era que este escándalo no trascendiera.

Pero aunque mi amiga no quiso hacer público este incidente ni mandar una carta a El Mercurio, yo creo que lo aquí ocurrió es bastante grave, y no sólo habla del desorden y mala organización de la Municipalidad de Santiago, sino también de la dudosa calidad y transparencia de los Juegos Literarios Gabriela Mistral.

Porque así como mi amiga fue perjudicada, pueden haber sido muchos los concursantes que estén en la misma situación. Personas que participaron confiadas en un concurso literario supuestamente prestigioso, y que ni sospechan que sus obras pudieron haberse extraviado en el camino.

¿Cuántos participaron?, ¿cuántas obras se perdieron?, ¿fue un extravío casual o el concurso fue fallado de manera fraudulenta?, ¿está la Municipalidad de Santiago capacitada para organizar un concurso literario?

Son varias las preguntas que surgen frente a este caso, y pocas las respuesta. Por mi parte creo que los Juegos Literarios Gabriela Mistral 2007 no fueron fallados de manera justa ni transparente, y que el cuento de mi amiga no fue la única obra que se perdió en el cambio de sede. Y tratándose de un concurso literario de gran envergadura, donde sólo en premios se reparten más de 10 millones de pesos, me parece que la Municipalidad debería haber dado la cara y tras reconocer públicamente el error, haber declarado inválido el concurso de este año.
¿O no?

15 noviembre 2007

Murió Sergio Salinas, Fundador del Cine Arte Normandie

Hace unos días murió el crítico de cine Sergio Salinas, profesor universitario y fundador del Cine Arte Normandie. Para él y para todos aquellos que todavía visitan ese antiguo cine del centro, les dedico un mini cuento que aparece en el Metro, y que el año pasado obtuvo el segundo lugar del concurso literario Santiago en 100 palabras.

Es más fácil pillar a un mentiroso...

Hace unos años el actual senador Fernando Flores aseguró en una bochornosa entrevista concedida a la revista Paula que leía aproximadamente trescientos libros al mes, es decir unos diez libros al día. Considerando que cada libro suele tener por lo menos unas 100 páginas, se deducía de la frase que el empresario Flores leía más de mil páginas al día o trescientas mil al mes, lo que cualquier persona habituada a leer sabe que es una cifra altísima y por lo demás, inverosímil.

Porque dejemos las cosas en claro, leer es repasar con la vista letras escritas en un impreso, no hojear ni tampoco leer cruzado. En un período de escasez económica debí vender cursos de lectura veloz, y aunque no logré vender ninguno, sí descubrí que de lectura, el curso no tenía nada. Era sólo una técnica sofisticada para hojear y rescatar algunos datos del texto. Datos que el "lector veloz" luego utilizaba para pasar a la categoría de verdadero lector.

Pero el "lector veloz" no es el único falso lector. También está el solapero, ése que lee las reseñas de los libros, las críticas que aparecen en los diarios o simplemente las solapas de cada volumen, y habla del libro sin problema, aunque apenas haya leído la tapa y la contratapa. En esta triste categoría hay de todo: personas que leen poco, personas que no leen y también lectores a los que les gusta hablar de todo, pero que no tienen el tiempo o el interés por leerlo todo.

A esta última especie pertenece un querido amigo escritor, que tiene en su casa una de las bibliotecas más completas de Santiago, pero al que cada vez que uno le pregunta por un libro de sus estantes contesta: "Lo empecé, pero no me gustó". Lo raro es que eso le pasó con Thackeray, Dickens, Vargas Llosa, Fuentes, Maugham, James y Flaubert. ¿No será sospechoso?

Hojeadores, "lectores veloces" y solaperos -mentirosos todos-, un nuevo libro salió en ayuda de ustedes: "How to Talk About Books You Haven't Read", de Pierre Bayard, donde podrán aprender a hablar de libros sin haberlos leído y así pasar por lectores, aunque sólo hayan leído la revista Vanidades o "La Inteligencia Emocional".

¿Para Quién es la Feria del Libro?


El otro día me encontré con un conocido escritor de bestsellers a la salida de la Feria del Libro de Santiago. Venía cargado de bolsas con libros mientras yo sólo llevaba mi cartera en la mano. "¿Cómo, no compraste nada?", me preguntó sorprendido. "¿Y qué iba a comprar?", le contesté con decepción, "si no hay nada que no esté en las librerías al mismo precio". "Es que la feria no es para ti", me respondió", "tú eres un lector sofisticado". Y yo sonreí, aunque por dentro pensé "si la feria, no es para los lectores, ¿entonces para quién es?"

Y no estoy hablando por hablar, porque ciertamente me di el tiempo de recorrer toda la feria (previo pago de los $1000) y sin tregua, paseé stand por stand en busca de alguna novedad, algún saldo, algo que valiera la pena. Pero nada. Todo lo que había, era lo mismo que uno puede encontrar en las grandes librerías al mismo precio (además sin pagar entrada).

Tampoco encontré ediciones antiguas o descontinuadas ni saldos o promociones. Sí encontré gente paseando y comprando bestsellers y libros de autoayuda, varias presentaciones de libros, uno que otro escritor firmando ejemplares y hartas conferencias literarias (algunas bastante interesantes), pero con escasa asistencia de público. Entonces, surge de nuevo la pregunta: ¿para quién es la feria? Si es para el comprador que aprovecha la feria para hacerse de nuevos títulos, pero no tiene mucho interés en la literatura, entonces las conferencias y mesas redondas están demás.

Y si, por el contraro, está dirigida a los lectores, entonces las conferencias y mesas redondas debieran ir acompañadas de novedades literarias, de libros recientes, de ediciones nuevas y de mejores precios. Yo, por mi parte sólo encontré un ejemplar tapa dura de "Otra vuelta de tuerca" a tres mil pesos. Como para darle otra vuelta de ídem a la organización de la feria para el próximo año.

"El Gran Cuadro": Otra Payasada de la Municipalidad de Santiago

Hace años que venimos escuchando el mismo cantito. Que la Municipalidad no tiene plata para la cultura, que no se puede mejorar el Museo de Bellas Artes, que no hay recursos para bibliotecas ni espectáculos artísticos. Y de repente, aparecen actos como éste: "El gran cuadro", un evento financiado por la Municipalidad de Santiago en el que varios artistas se unen para pintar una réplica de un cuadro de Rugendas, y donde se gastan sin problemas más de 450 millones de pesos del presupuesto municipal.

¿Tiene algún sentido este evento? Porque convengamos que esto no es cultura. Cultura es crear, escribir, pintar, mantener, hacer reflexionar. Copiar un pequeño cuadro de Rugendas y convertirlo en un póster de grandes dimensiones es otra cosa. Puede ser algo divertido, un show o algo anecdótico como el chaleco gigante que hace unos años se hizo en la comuna de La Ligua, pero no es cultura.

Cuatrocientos millones de pesos es mucha plata para una municipalidad como Santiago. Con esa plata se puede mejorar el aseo y ornato de la comuna, se pueden mejorar las áreas verdes y juegos, las señales de tránsito, en fin, tantas cosas. Y si incluso sólo se quisiera destinar ese monto al área cultural, ¿no estaría mejor gastado en algo que quedara en el tiempo y no en un "gran cuadro" que al igual que el chaleco gigante más temprano que tarde quedará en algún basurero municipal?

Con esa plata se podría mejorar el Museo Nacional de Bellas Artes, que todavía no está refaccionado y que hace años no compra obras de arte de calidad superior. Se podría invertir en más libros para la Biblioteca de Santiago, en espectáculos artísticos de buen nivel, en concursos de arte para jóvenes y niños, en fin, en obras de arte que quedaran en la comuna y que realmente acercaran la cultura a las personas.

26 agosto 2007

Agosto: Mes de Festivales en Edimburgo


Durante agosto, la ciudad de Edimburgo se llena de festivales. Está el Festival Internacional y el Fringe, ambos dedicados a las artes escénicas, el Festival Cinematográfico y el de Jazz y Blues, además del Festival de Artes y el Festival Internacional del Libro, que coinciden todos los años en la capital escocesa -desde fines de julio a comienzos de septiembre- llenando las calles de Edimburgo de arte, literatura, teatro y música, y también de miles de turistas. La mayoría de los visitantes llegan atraídos por los espectáculos de teatro y danza que ofrece el Festival Internacional y el Fringe (que es más experimental), aunque también son muchos los que arriban por los otros festivales, en especial por el Festival del Libro que, aunque partió como el hermano menor de estas fiestas, ha crecido de manera tan asombrosa que ya se le considera uno de los mayores eventos literarios del mundo.

Este año el Festival Internacional de Edimburgo tiene en su programación al músico Jordi Savall –uno de los grandes compositores e intérpretes del momento, creador de la música del filme Todas las mañanas del mundo-, notables óperas y ballets, piezas de célebres coreógrafos contemporáneos como Trisha Brown y William Forsythe, e importantes estrenos teatrales como Las Bacantes de Eurípides que, tras diecisiete años de ausencia, marca el regreso a las tablas del actor escocés Alan Cumming. Para espectadores más osados, la propuesta del Fringe para este año ofrece más de cien representaciones distintas donde las comedias stand-up de Stewart Lee y Ed Byrne y el estreno teatral de la novela Hotel World de la escritora Ali Smith, son las más esperadas. En cuanto a las bellas artes, el Festival de Artes de Edimburgo exhibe hasta el 2 de septiembre una gran muestra de retratos del fotógrafo norteamericano William Egleston, una completa retrospectiva consagrada a Andy Warhol y dos exposiciones dedicadas a Pablo Picasso: Fired with passion, que exhibe sus trabajos desde el año 1947 al 1961, y Picasso on Paper, que recopila más de 100 dibujos del artista.

Para loa amantes del cine, el 15 de agosto se inauguró la versión 61 del Festival Cinematográfico de Edimburgo, que desde el próximo año se realizará durante el mes de junio para no verse opacado por los otros festivales de la ciudad, y en especial por el Festival Internacional del Libro, que abrió sus puertas el 11 de este mes, y llenó de estrellas literarias la capital de Escocia. Más de 600 autores de 40 países están invitados a esta enorme feria de las letras, desde el laureado Richard Ford hasta los exitosos Alan Bennett e Ian McEwan, pasando por las apariciones “vituales” de Norman Mailer y Alice Munro, y el esperado lanzamiento de la versión ilustrada de La Vida de Pi de Yann Martel. De Norteamérica vienen, además de Richard Ford, Joyce Carol Oates, Edmund White y las ganadoras del premio Orange, Ann Patchett y Valerie Martin. La lista es inmensa, incluye al poeta Nick Laird, al ganador del premio booker Graham Swift, a las célebres Margaret Atwood y Doris Lessing, al joven talento Hari Kunzru, a los latinoamericanos Laura Restrepo y Alan Pauls, y a un sinfín de escritores que hasta el 27 de agosto honrarán la ciudad de Edimburgo, que no por nada fue nombrada el 2004 capital literaria por la Unesco.