El fin de semana me lo leí de un tirón y me entretuvo, pero no me conmovió en lo absoluto ni me creí la historia del asesino a sueldo despechado que termina enamorándose de una de sus víctimas. Como que me pareció simplón, ondero, superficial, y las constantes referencias a Radiohead, agotadoras.
Quizás estoy medio vieja (igual Nothomb es bastante mayor que yo) o exijo demasiado de la literatura, pero no me engancharon ni la historia ni su escritura. Para los que quieran leer una crítica favorable, está la que hizo Andrés Gómez Bravo para el blog de la Revista Paula.