"...prefiero ser Becky Sharp y un monstruo de la perversidad que ser Amelia y un monstruo de la estupidez". William Somerset Maugham
30 diciembre 2009
Fin de año
24 noviembre 2009
feliz
09 noviembre 2009
07 octubre 2009
De Carpas y Encarpados

28 septiembre 2009
La Barrera del Pudor
23 septiembre 2009
21 septiembre 2009
Y nos faltó el volantín

09 septiembre 2009

02 septiembre 2009

30 agosto 2009
Alicia en la conferencia de Richard Ford

18 agosto 2009
Reflexiones en torno a un premio

11 agosto 2009
10 agosto 2009
Las lecturas de mis hijos

Jill

22 julio 2009
Una noche perfecta
07 julio 2009
Las Horas del Verano

30 junio 2009
Un homenaje a Braille a 200 años de su nacimiento
23 junio 2009
Aviso III
22 junio 2009
El Invierno Más Crudo

18 junio 2009
Aviso II

17 junio 2009
Aviso

Viernes. 6 de la tarde. Mini taller en la las terrazas de Providencia. (Si llueve, se hará en el interior). Los espero. Lleven sus copias.
11 junio 2009
triste/feliz

02 junio 2009
pura ficción

él perdió su chaqueta y las llaves del auto
a ella le dijeron maraca y luego beata y mojigata
ella bailó calle 13 y the cure con sus amigas
lo besó en la pista de baile y le dijo que lo amaba
le prestó su rouge a una mina en el baño
y luego vio a la mina besando a dos hombres distintos
él casi se agarra por celos
ella empujó a su amiga cuando la llamó maraca
ella quería irse pero no tenía las llaves
y él quería quedarse y hacer un escándalo
ellos se amaban en la pista de baile
y también se celaban y a ratos se odiaban
la mina del baño le preguntó por su vestido
es viejo, le dijo
el de ella era arrendado
ella tomó tres vodkas para armarse de valor
él tomó cinco para hacerse el valiente
a ella los vodkas sólo la alegraron
a él lo pusieron furioso
celoso
celópata
morboso
y violento
a ella le cantaron feliz cumpleaños
con una vela en medio de unos pasteles
y él la abrazó cariñoso
y sus amigas la besaron a pesar de la gripe porcina
y la mina del baño casi la bota de puro borracha
con los labios pintados con el rouge que ella le había prestado
ella quería irse pero no tenía las llaves
las tenía la mina que la había llamado maraca
pero no encontró la chaqueta
ni tampoco la linda corbata
y ella se fue manejando y conversando con una amiga
mientras él dormía borracho en la parte de atrás
ya era de día
y había terminado su cumpleaños
mientras en la fiesta algunos seguían bailando
20 mayo 2009
Carta de S.

Becky ante la Pandemia

18 mayo 2009
14 mayo 2009
A la pasada...
03 mayo 2009
La Flor Púrpura
Esta impresionante novela marcó el debut literario de Chimamanda Ngozi Adichie (1977), la nigeriana que el 2007 obtuvo el prestigioso premio Orange por su segunda novela Medio Sol Amarillo y que a sus 30 años y sólo dos novelas publicadas no ha parado de recibir condecoraciones y buenas críticas.
Narrada por su protagonista, una tímida niña de quince años de nombre Kambili Achike, La Flor Púrpura (en inglés, Purple Hibuscus) cuenta la historia de una familia acomodada de Enugu, que bajo un manto de perfección esconde los constantes abusos de un padre tirano y fanático religioso, quien no duda en castigar a su esposa y a sus hijos ante cualquier cosa que él considere un error.
“Todo empezó a desmoronarse en casa cuando mi hermano, Jaja, no fue a comulgar y Padre lanzó su pesado misal al aire y rompió las figuritas de las estanterías”, comienza el relato de Kambili, quien en un principio parece no entender lo que sucede en su casa: se niega a escuchar los ruidos que vienen de la habitación de sus padres, se niega a creer que su padre haya golpeado a su madre hasta causarle un aborto; en fin, no quiere entender que “Padre” (como ella lo llama), un hombre tan venerado en su comunidad, un ejemplar defensor de los derechos humanos y activo participante de la Iglesia Católica sea en realidad un sádico.
Y mientras avanza el relato de Kambili, el lector va enterándose de la violencia y crueldad del progenitor, de la sumisión enfermiza de la madre, de los castigos que recibe el hermano mayor, Jaja, y de los dolores de Kambili, quien muda y obediente, sólo calla. Pero todo empieza a cambiar cuando los niños son invitados a pasar unos días en Nsukka, en la casa de su liberal tía paterna, -una madre viuda con tres hijos y serias dificultades económicas- y los hermanos descubren el hibisco de flor púrpura que da nombre al libro, se reencuentran con su abuelo (a quien el padre consideraba un pagano) y comienzan a cuestionar la autoridad de su progenitor. En casa de la tía, relata Kambili, “ya ni siquiera recordaba que hubo un día en que deseé no volver a abrir los ojos, había olvidado aquel dolor intenso en todo el cuerpo”, y esa ansia de tranquilidad es lo que precipita el desenlace final.
La novela, ambientada durante uno de los períodos dictatoriales de Nigeria (posiblemente el de 1993), nos hace partícipes de la violencia de un país y de un hogar, y nos muestra a este padre con dos caras tan disímiles: por un lado, un héroe para la sociedad y enemigo de la dictadura, y por otro lado, un tirano, un hombre tan fuertemente atraído por el mundo de los blancos –por el capitalismo y el fanatismo religioso- que reniega de su propio origen igbo. Narrada con realismo e inocencia, la novela tiene pasajes desoladores, y tristes -tan amargos como el utazi que las mujeres echaban al caldo-, sólo alivianados con la refrescante irrupción del joven sacerdote Amadi y la lenguaraz prima Amaka, y las infaltables horas de almuerzo y comida, cuando los niños se distraían comiendo arroz con ñame y haciendo bolitas de fufú para echar a la sopa.
22 abril 2009
Un punteo

-He estado con mil cosas y no he tenido tiempo para nada.
17 abril 2009
La historia de una historia de una historia

14 abril 2009
31 marzo 2009
¿Adivina qué?
27 marzo 2009
Javier Marías en la UC

25 marzo 2009
22 marzo 2009
A propósito de oír llover

18 marzo 2009
Sólo un punteo
1.-impactante diagnóstico de anoche
2.-le escribí a Pablo para felicitarlo
3.-no sé cuándo nos veremos
4.-los extraño mucho
5.-he estado escribiendo
6.-no quiero perder el mini taller
7.-necesito de sus opiniones y de su incondicionalidad
8.-los quiero mucho
9.-por lo menos tengo mi tortuga de coco de compañía
17 marzo 2009
09 marzo 2009
08 marzo 2009
Sobre lecturas

03 marzo 2009
24 febrero 2009
La Noche - Que Nadie Se Entere
Debo reconocer que tengo un lado muy farandulero que se me desarrolla cada año a fines de febrero cuando comienza el festival de Viña y todos los programas afines. Y es que GOZO con el festival de Viña y la transmisión por TV (aunque también me gusta verlo en directo) y me encanta ver la llegada de los artistas (que nunca son muy buenos) y la locura de los periodistas por hacer notas y robarse frases exclusivas.
El lunes gocé con Camila y me lo bailé todo con La Noche, y anoche quedé afónica de tanto cantar y bailar con Juanes. Debe ser mi espíritu de fan el que renace cada febrero y me hace seguir cualquier programa de farándula y descubrir que son tan malos y poco profesionales. En general, debo afirmar que los periodistas de farándula dejan mucho que desear y no tienen idea ni de música ni de moda ni de nada.
Pero igual me entretengo escuchando las opiniones sobre los animadores y los vestidos de los asistentes. El otro día un periodista aseguraba que Farkas se había gastado 40 millones en su traje, lo que es imposible, por muy Zegna que sea, porque no cuestan eso. O que su mujer, Tina, se veía elegante con su vestido de plumas, cuando francamente era un bodrio de principio a fin. De la Soledad Onetto he escuchado que la tratan de "dama" y "elegante", en un arranque de siutiquería de los periodistas que confunden el pelo rubio de la animadora con elegancia y su modo fruncido de hablar con inteligencia o corrección. Yo encuentro que lo ha hecho genial, pero de ningún modo la encuentro elegante o distinguida, es más creo que su éxito está en mostrarse natural y cercana a la masa, evitando pasar por algo que no es.
Y como ando medio opinóloga no puedo dejar de decir unas cuantas apreciaciones:
¿Por qué la Argandoña se viste tan mal? ¿Nadie la asesora? Y esa peluca, tan pasada de moda, ¿qué onda? ¿es para darle seriedad? Un horror.
¿Qué pasó con Jennifer Warner? Yo encontraba que lo hacía de lo más bien. Y estaba tan feliz de estar en el Buenos Días a Todos y poder sentarse al lado de Camiroaga. ¿Por qué la sacaron? ¿Se peleó con Tonka? Yo no me creo lo del acuerdo económico y me parece increíble que los programas de farándula no hayan reporteado el tema. Realmente son muy flojos. Y los editores, bien pavos de no cubrir la noticia.
Lo otro que me preocupa es el tema de los vestidos que usan las mujeres de la TV. ¿Por qué se disfrazan de viejas? ¿Por qué no usan peinados más naturales? Deberían haber mirado la entrega de los Óscar. Ahí hay mujeres bien vestidas y joyas de verdad. En cambio en este Festival sólo se ven vestidos como de otra época, que no marcan tendencia, y unos peinados como de peluquera de barrio. Fatal. La Soledad Onetto, la "Sole", como le dicen, es un amor, simpática, etc. pero tiene carita de plato, patitas cortas y el potito gordito, entonces, por favor, no le tomen el pelo ni le hagan tanto cachirulo, ni le pongan vestidos colorinches de sirena que la acortan tanto. Sáquenle partido a sus hombros, a su cara, alárguenla, pero lo la achiquen más, que al lado de Felipe parece un gnomo. Ah, y póngale alguna joyita, un collarcito de brillantes o unos aros largos. El negro y los brillantes no fallan. O si no miren a una Kate Winslet.
Y Felipe, me parece genial que no haya innovado y que vista de traje oscuro riguroso. Porque cuando le da por ponerse "juvenil" suele embarrarla. Nada con bluyines anchos o poleras con dibujos colorinches. Se ve mejor sencillo. Además no necesita más.
La verdad es que cuesta encontrar gente bien vestida en este Festival. De los jurados, ni que hablar. Farkas, un payaso con peluca y todo. La Fulop, mal y ese poto falso, terrible. La Salosny, un amor, bajita y ubicada, nada mal, aunque tampoco genial. Bodenhöfer, como artista, bien, en su onda John Malcovich nacional. La Hansen, mal, ¿por qué nadie les dice a los peluqueros de Viña que los rulos no se llevan hace años? Menos esos tirabuzones de niñita bien. Tampoco el pelo rubio.
En fin, creo que ya he opinado bastante. Para hoy espero más show. Y aunque mi amado no soporta este evento musical de segunda categoría (amor, eres demasiado intelectual), mis hijos se han convertido en incondicionales y hoy, hasta las compras de útiles escolares las hicimos al ritmo de La Noche, y su "una, otra, otra vez, a escondidas devorarnos de placer". Un hit. El último relajo antes de entrar a marzo.